LA PISTA ALUCINADA
Las luces móviles del puerto recalan marchitas
en las aguas cruzadas; blandas y densas nubes
de grasa flotan como usados arco iris. Un anochecer
de geranios en la otra punta de la tierra,
lloronas las barcas estudian efímeras geometrías,
mitras en las esquinas y la ausencia de los pájaros
hace goteras en las copas de los árboles,
mientras esto se muere de hojas en las orillas
del escenario.
APLAUSOS APLAUSOS APLAUSOS APLAUSOS



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